Te amaba, te amaba con pasión, con ternura, te amaba con inteligencia, te amaba con una intensidad digna de la fuerza del mar que todo lo arrastra y se lo queda. Te amaba sin sentido, te amaba locamente, te amaba sin razón, te amaba de maneras que solo se llegan a soñar con fiebres altas Te amaba sin tiempo, te amaba para siempre, te amaba incluso después de morir, ...pero tú no querías Te amaba c omo nunca amé, ni volveré a amar a nadie. Guardaba ese amor con recelo, como un secreto que solo nosotros conocíamos. En mi desesperación de no poder conquistarte grité mi amor por ti a los cuatro vientos. Entonces el secreto levanto vuelo y se fue, y se llevo al amor con él, como una mariposa se alejo revoloteando lenta, alegre y segura de su camino. Ahora soy libre de tu rechazo y de mi dependencia sentimental. Ahora puedo amar libremente sin sentir que en eso se me va (o viene) la vida. Ahora puedo disfrutar al amor, no sufrirlo. Como debe ser.
escritos abiertos al dialogo, opinemos