No es que te crea perdido de todo, ni crea que ya no quieres querer. No es que quisiera de todo contigo, pero tampoco quiero una mitad. No es que te lea los ojos y entienda, porque nada de ahí me es claro. Es que al pensarte me hablas, y al imaginarte te siento, pero solo dices cosas que quiero que digas y sientes sentires de mi propio deseo. No es que quiera armarte de mi, pero me es imposible amarte de ti.
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