Las mujeres no somos locas, cabezas duras, putas, o protestonas. Son apelativos que usan, en general para descalificarnos o anularnos: cuando nos indignamos por algo somos locas, cuando no aceptamos ordenes o mandatos sociales somos testarudas, cuando vivimos nuestra sexualidad sin tabúes somos putas, cuando nuestra opinión difiere de lo que "debería" somos protestonas, todos apelativos que pretenden que sigamos siendo sumisas y culposas.
Por suerte cada vez nos importa menos todo eso. En mi opinión somos emotivas y eso, como yo lo veo, es maravilloso.
Comentarios