Lo que se lee de las madres, sobre todo el día de la madre, habla de madres abnegadas, de madres multitareas, madres hiper-cariñosas que lindan lo obsesivo, madres cuidadosas, contenedoras, madres preocupadas, madres capaces de todo por los hijos, madres que se dejan la vida siendo madre, y todo esto dicho positivamente, reivindicándolo, poniéndolo como algo deseable, cómo parámetro de lo que se espera, de lo que debe ser una mujer madre.
Entonces las mujeres madres se esfuerzan por cumplir el rol, un rol pesado, cargado de exigencias, un rol que no admite errores, un rol institucionalizado, un rol atravesado por la economía, por la religión, por la sociedad.
La madre en esta sociedad tiene bien claras sus obligaciones, y los castigos para las que así no lo fueren son impiadosos, son eternos, son taxativos, son de todo tipo y de todos lados.
Ser una buena madre en este contexto es imposible.
Elevar tanto una figura social como la madre, elevar el rol, la maternidad, ponerla como sinónimo de santidad, de fuerza, de amor, de criterio, de sabiduría, de paciencia, de ternura, de trabajo, de tantas, pero tantas cosas, hacen que cubrir el rol de madre demandado, sea tan imposible como cumplir con el modelo estético demandado. Con lo que ser madre se convierte en una opresión, en una exigencia, en una suerte de esclavitud, de resignación, de sacrificio. Cuando preguntes casi todas dirán que eso las hace felices, que las completa, que las reivindica como mujeres; hay unas pocas que no ceden ante tanta presión, que tienen claro que ser mujer madre, no necesariamente implica grandes sacrificios, o por lo menos no debería involucrarlos.
Una mujer que da a luz, que pare, que engendra vida, no debería sentirse presionada por cumplir tantos roles juntos, tantas exigencias de colores tan distintos, el miedo a ser tildada de "mala madre", ser juzgada por lo que hace, por lo que deja de hacer, ser culpada de todo lo que les sucede a la descendencia, ser la responsable de si terminan siendo tal o cual, tener presiones de trabajar y mandarlos a la guardería, o dejar de trabajar y resignar proyectos personales, que se enfermen, que sean felices, que sean inteligentes, que sean lindos, que sean buenos, que sean.... , así como otro infinito conjunto de cosas que no deben ser, puffffffffffff.... todo cae sobre la madre.
Madres del mundo ser madre no debiera ser tan opresivo, sobre todo sabiendo que para que esa nueva vida esté ahí frente a uds, tuvo que haber la participación necesaria de otro ser, que es el padre.
Pensar que el padre está menos capacitado para las tareas que se le exigen a una madre es de un machismo absoluto, pensar que la madre es mejor para eso es ir en contra de la liberación femenina, los padres son así porque fueron criados por madres que eso pensaban, pero pueden deconstruirse, se puede repartir la tarea, se puede pensar el tener hij@s de otro lado, un lado mas libre, menos presionado y condicionado por los roles, escuchar menos a los de afura, a la opinión pública, menos a la religión, menos a todos, y más a sus hij@s.
Repartir tareas y culpas, porque deconstruir la culpa es una tarea mas difícil creo yo... jejejej.
Entonces las mujeres madres se esfuerzan por cumplir el rol, un rol pesado, cargado de exigencias, un rol que no admite errores, un rol institucionalizado, un rol atravesado por la economía, por la religión, por la sociedad.
La madre en esta sociedad tiene bien claras sus obligaciones, y los castigos para las que así no lo fueren son impiadosos, son eternos, son taxativos, son de todo tipo y de todos lados.
Ser una buena madre en este contexto es imposible.
Elevar tanto una figura social como la madre, elevar el rol, la maternidad, ponerla como sinónimo de santidad, de fuerza, de amor, de criterio, de sabiduría, de paciencia, de ternura, de trabajo, de tantas, pero tantas cosas, hacen que cubrir el rol de madre demandado, sea tan imposible como cumplir con el modelo estético demandado. Con lo que ser madre se convierte en una opresión, en una exigencia, en una suerte de esclavitud, de resignación, de sacrificio. Cuando preguntes casi todas dirán que eso las hace felices, que las completa, que las reivindica como mujeres; hay unas pocas que no ceden ante tanta presión, que tienen claro que ser mujer madre, no necesariamente implica grandes sacrificios, o por lo menos no debería involucrarlos.
Una mujer que da a luz, que pare, que engendra vida, no debería sentirse presionada por cumplir tantos roles juntos, tantas exigencias de colores tan distintos, el miedo a ser tildada de "mala madre", ser juzgada por lo que hace, por lo que deja de hacer, ser culpada de todo lo que les sucede a la descendencia, ser la responsable de si terminan siendo tal o cual, tener presiones de trabajar y mandarlos a la guardería, o dejar de trabajar y resignar proyectos personales, que se enfermen, que sean felices, que sean inteligentes, que sean lindos, que sean buenos, que sean.... , así como otro infinito conjunto de cosas que no deben ser, puffffffffffff.... todo cae sobre la madre.
Madres del mundo ser madre no debiera ser tan opresivo, sobre todo sabiendo que para que esa nueva vida esté ahí frente a uds, tuvo que haber la participación necesaria de otro ser, que es el padre.
Pensar que el padre está menos capacitado para las tareas que se le exigen a una madre es de un machismo absoluto, pensar que la madre es mejor para eso es ir en contra de la liberación femenina, los padres son así porque fueron criados por madres que eso pensaban, pero pueden deconstruirse, se puede repartir la tarea, se puede pensar el tener hij@s de otro lado, un lado mas libre, menos presionado y condicionado por los roles, escuchar menos a los de afura, a la opinión pública, menos a la religión, menos a todos, y más a sus hij@s.
Repartir tareas y culpas, porque deconstruir la culpa es una tarea mas difícil creo yo... jejejej.
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