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Diálogo III

-¿qué?
- nada... eso, sin hablar, no quiero hablar... sólo quiero besarte y hacer el amor, sin hablar, sin decir nada, ni una palabra
- por?
- no quiero saber de lo que pase después,
- ¿qué puede pasar después?
- no sé, pero estás cosas nunca vienen solas, generan situaciones de las que no quiero ni saber que existen, solo quiero hacerte el amor
- ....?
- no quiero hablar
quiero mirarte larga y profundamente,
quiero tocar tu piel con la yemas de mis dedos,
acariciarte lentamente, mirarte de nuevo
quiero mirarte, contarte con la mirada todo lo que te deseo y.... besarte,
quiero quitarte la ropa lentamente y quitar la mía también,
quiero hacerte el amor en silencio,
quiero besar tu boca con pasión, quiero saborear tus besos que tanto me gustan,
quiero abrazarte con todo mi cuerpo,
quiero sentir tu piel en la mía,  tu calor en mi calor,
quiero sostenerte en el placer, quiero gozar contigo....

pero no quiero hablar, no quiero saber nada de lo que será mañana, mañana no existe, y mañana no existirá esto, mañana volveremos a ser dos personas que comparten una historia vieja y fea, y que nunca pudieron hacer que funcione, mañana tus miedos y los míos seguirán existiendo, mañana tus nuevas vidas y mis nuevos yoes seguirán caminando cargando la (cada vez menos) pesada piedra que es no haber podido querernos, mañana de vuelta seremos dos que han fracasado a la hora de amarse,
mañana no habrá nada nuevo ni distinto a lo de ayer,
pero hoy...

hoy quiero hacerte el amor

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No es que te crea perdido de todo, ni crea que ya no quieres querer. No es que quisiera de todo contigo, pero tampoco quiero una mitad. No es que te lea los ojos y entienda, porque nada de ahí me es claro. Es que al pensarte me hablas, y al imaginarte te siento, pero solo dices cosas que quiero que digas y sientes sentires de mi propio deseo. No es que quiera armarte de mi, pero me es imposible amarte de ti.