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Encuentro II

Esa mañana se levantó con el ojo morado, no se dio cuenta hasta que se vio en el espejo. Al despertar tenía una sensación rara en ese ojo, pero pensó que era por el uso de los lentes de contacto que estaban viejos y se resistía a cambiar, y otro poco del maquillaje que mal se había sacado la noche anterior.
La sensación era mas rara que de costumbre, las lágrimas discurrían por la mejilla y ella notaba una leve presión en el ojo que no le permitía abrirlo del todo; al mirar el techo, aún recostada en la cama noto que veía una protuberancia por debajo del ojo derecho, eso la alarmó, tomó sus gafas se las puso y se levantó.
No recordaba lo que había soñado, pero de ninguna manera había sido algo angustiante, esos sueños la perseguían durante todo el día, no era el caso, pero no había otra opción, ya había repasado una y otra vez al minuto el día anterior y parte del anterior al anterior, no hubieron golpes, no hubieron insectos, no era alérgica...., lo más raro e inexplicable de todo el asunto era el moretón.....


Se despertó algo agitado, el sueño seguía vivo en su cabeza, incluso en sus ojos, y en su manos que aún las tenía apretadas en puño y en tensión.
No podía creer lo que había soñado, no tenía sentido, se levantó aún agitado y se metió en la ducha; al quitarse la ropa notó que los nudillos de su mano derecha estaban rojos, no le dolían pero al parecer había golpeado algo...., mientras se bañaba para quitarse esa sensación de emergencia con la que se había despertado, pensó que quizás debido al sueño su cuerpo se lo habría tomado en serio y había golpeado algo... aunque con la disposición que tenía la cama en su cuarto eso era imposible. Cerró los ojos tratando de retener el sueño fresco en la cabeza... al parecer se había enojado con alguien, no recordaba por qué, sólo recordaba que él nunca se enojaría por eso, y la persona que lo hacía enfurecer era una mujer que no conocía, pero en el sueño los unía un fuerte vínculo ... hasta ahí llegaban los recuerdos que pudo retener. Confundido  y aún pensando en el sueño se fue al trabajo.

El micro frenó en la parada, subieron unas personas, entre ellas lo reconoció. Fue ver ese rostro y recordarlo todo, comenzó a reírse mientras lo miraba irse al fondo; se paró y lo siguió.
- ey- le dijo aún sonriendo - ésto lo vas a dejar así? - mientras señalaba su ojo.

Consternado aún por el sueño se dirigió al fondo del micro a ver si encontraba un asiento libre, un breve toque en el hombro, giró y la vio, con el ojo en compota y sonriendo, una catarata de culpa y vergüenza le cubrió el rostro.

-No- dijo - no sé qué me pasó, ni por que lo hice....
- Bueno, yo tampoco, pero sé que fuiste tú...
la sonrisa de ella le quitó parte de su intranquilidad, le tocó el rostro con remordimiento, le ofreció ayuda, llevarla al médico, ella se rehusó con gracia y le invitó un café.

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